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El pensamiento

“Porque el pensar, ciertamente, es algo muy especial. La palabra de los pensadores no tiene autoría. La palabra de los pensadores no conoce autores en el sentido de los escritores. La palabra del pensar es pobre en imágenes y no tiene atractivo. La palabra del pensar descansa en una actitud que le quita embriaguez y brillo a lo que dice. Sin embargo, el pensar cambia el mundo. Lo cambia llevándolo a la profundidad de pozo, cada más oscura, de un enigma, una profundidad que cuanto más oscura es, más alta claridad promete” Martin Heidegger: Logos

Fragmentos del capítulo: Introducción: “Pensamiento”: Algunas indicaciones” del libro “El alma siempre piensa” de Wolfgang Giegerich.

Traducción: Josep M. Moreno

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El sacrificio del intelecto es una dulce droga para la abarcadora autoindulgencia e inercia espiritual. C. G. Jung.

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Uno no debería  probablemente hablar mucho sobre el pensar, uno debería más bien hacerlo...pero considerando la afirmación de Berkeley "el alma siempre piensa" y el hecho de que el pensamiento o el pensar es objeto de tantos prejuicios populares, a menudo, cargados de emocionalidad, cuando no encuentra fuertes rechazos, no resulta inapropiado compilar algunas notas e ideas acerca del tema del pensar e introducir algunas distinciones.

1. Otra afirmación de Berkeley, reza así, "pocas personas piensan, pero todas tienen opiniones”. Tener opiniones no es pensar, pero la gente comúnmente cree que piensan cuando meramente están teniendo opiniones, o las opiniones se presentan a su cabeza. Pensar es algo raro, inusual. Pero ya que todos tienen y expresan opiniones y por las confusiones mencionadas, cada uno está convencido que sin más esfuerzo, es capaz de pensar.

2. Las anteriores afirmaciones contienen más matices. El primero es que el pensamiento, en sentido estricto, ha de ser entendido como un nombre verbal, por ej. como un acto, un movimiento, una ejecución. Las opiniones pueden "tenerse", lo que significa que el pensamiento entonces se ha congelado, cosificado y como tal se ha convertido como en mercancía. Las "opiniones" pueden ser prestadas, no tienen que ser propias... No es este el caso del pensamiento, si son verdaderos pensamientos siempre son míos. Para ser pensamientos éstos tienen que ser, en primer lugar,  pensados, tanto como la música ha de ser ejecutada. No podemos simplemente proveernos de pensamientos y hacer ver como que pensamos. La utilización de los pensamientos, por ejemplo como argumentos en soporte de la posición propia, es otro caso de operar con opiniones. "Operar con" es también una actividad, pero la diferencia crítica reside en que tal operación tiene los pensamientos, opiniones, que utiliza como un tipo de elemento ya establecido, fundamentalmente fuera de y vis a vis en si mismo como operación, la argumentación implica operar con pensamientos como opiniones estáticas. Toda su vida reside en lo que uno hace con los pensamientos, mientras los pensamientos en si mismos son elementos congelados. Por contraste, el pensamiento propiamente dicho, tiene vida en si mismo.

3. La segunda comprensión que se deriva del dicho de Berkeley implica la diferencia psicológica, la diferencia entre el ser humano (o el ego) y el "alma". Obviamente, como muestra el "tener opiniones", las opiniones son una "posesión" del ego, y el uso de opiniones es una actividad técnica llevada a cabo por el ego. El sujeto y el agente del verdadero pensar, por contra, no es el ego, no nosotros las personas, sino que mitológicamente hablando,  es "el alma". Pensar no es una actividad del ego. No ha der ser confundido con elucubraciones mentales de la mente subjetiva. Ultimadamente, los pensamientos se piensan a si mismos, todo lo que hacemos cuando pensamos verdaderamente es permitirles actualizarse y desplegarse en nosotros mismos. En su pensar, "el alma" se muestra a si misma, despliega sus propias verdades. Cogitatio nostra non est cogitatio vulgi.

4. Cuando en psicología hablamos del pensar, no deberíamos confundirlo con "la función pensamiento" junguiana, la cual se refiera a una operación del ego... El concepto de dichas funciones pertenece a una fantasía tecnológica, no a una "psicología con alma". En círculos junguianos se realiza a menudo una hispotasis de la función pensamiento como si ella fuera el agente que piensa ("mi función pensamiento me dice...". Con tales ideas se cometen tres errores, uno empieza con una noción tecnológica, no psicológica y reductiva del pensar, uno se disocia del evento del pensamiento, del acto de pensar,  y uno mistifica al convertir una mera función u operación habitual en un sujeto que se supone que realiza tal operación. Otro gran problema es que el concepto de la tipología de funciones no decreta una "institucionalización, la escisión popular entre pensar y sentir, excluyéndose mutuamente. El alma es, sin embargo, una totalidad. No deberíamos compartimentalizarla y disociarla, de tal modo que el pensar se identifica con un intelectualismo abstracto. En realidad, pensar profundamente y sentir profundamente van de la mano. De hecho, el pensamiento profundo presupone el sentimiento.

5. El rol del pensamiento en psicología no puede ser tampoco el de proveer un "marco filosófico" para la psicología pues ésta no lo necesita, y si tiene que ser psicología, no puede construirse en base a un fundamento externo. No hay necesidad de una base epistemológica, ni de una teoría de la ciencia o una filosofía de la psicología. Es una peculiaridad de la psicología que cada vez que trabaja una materiam particular tiene que establecer  de nuevo y partiendo de cero, su propia fundamentación "filosófica", en y a través de su trabajo, no como su presuposición externa.  Sólo puede encontrar, o más bien no encontrar sino producir por si misma su a priori como un a posteriori. Justamente una “producción al momento”. Y el solo modo de adquirir tal base es el seguir el fenómeno psíquico hasta su (del fenómeno) base, y a esto es a lo que llamamos pensamiento psicológico. El rigor intelectual ha de tener su lugar en el mismo corazón de la psicología, no a su alrededor como su marco. La exclusión del pensamiento riguroso del precinto de la psicología hace posible que la mente indulja libremente y los sentimientos desprovistos de pensamiento y las imágenes sin pensamiento acaben haciendo actuar los propias prejuicios favoritos (sistemas de creencias).

6. Las opiniones son siempre opiniones acerca de algo. Las opiniones en si mismas tienen aquello que las constituye afuera de ellas mismas. Como tales, como alienadas de sus referentes, son abstractas. Los pensamientos, en cambio, porque se piensan a si mismos, no tiene referentes externos. Simplemente despliegan su contenido interno. Tienen todo lo que necesitan en el interior de si mismos, lo que los hace concretos.

7. Lo que necesitamos excluir, alejar de la noción psicológica del pensamiento es el pensar en el sentido de la lógica formal,  la cual está relacionada con la ejecución de operaciones técnicas formalmente correctas basadas en proposiciones ("opiniones"), ultimadamente para el propósito de solucionar problemas. La lógica formal es doblemente abstracta porque no solamente mantiene el referente exterior a si misma, como lo hacen las opiniones, sino que también se abstrae del contenido material de las proposiciones mismas, considerando solo su forma general, hasta el punto de que pueden ser reemplazadas por símbolos.

8. En el punto 3 arriba he rechazado la idea de un ego sujeto productor del pensamiento, he atribuido un carácter de no-ego al verdadero pensamiento. Es el alma objetiva la que piensa. Esta afirmación está enunciada en forma mitologizante (substanciadora, "personificadora") constituyendo un modo de hablar... "ultimadamente los pensamientos se piensan a si mismos". (... El alma no debe ser imaginada ingenuamente como el agente actuante o el productor previamente existente detrás de la fenomenología psíquica. Más bien el alma es autogenética. El alma se hace a si misma, lo que significa que ella primero, y solamente, llega  a ser en y a través de sus fenomenología, como el resultado de sus producciones, en nuestro contexto como la profundidad interior y la verdad de los pensamientos que se piensan a si mismos). El alma, este proceso de auto-producción, no debe pensarse en términos de una identidad lógico formal. Más bien, el alma es en si misma diferente. Es la unidad de su propia unidad y diferencia de si misma, es su bipolaridad. En la medida que despliega su naturaleza como polos psíquicos opuestos de anima y animus y su interacción dialéctica, así produce su pensamiento en dos polos diferentes de si misma,, como  alma objetiva y subjetiva, por ej. En los actuales fenómenos del desarrollo cultural (la opus magna) "ahí afuera", por un lado, y en la reflectante mente humana, por otro lado. El pensamiento es  tanto la naturaleza más profunda del ama misma y (o) un modo de atender al alma. Esto es así porque el alma es esencialmente auto-reflejo...

9. El logos de Heráclito muestra una bipolaridad similar. Como logos êon, el logos subsistente, es la verdad que anima ((zoê, vida), en lo que es real, en el cosmos...Pero el logos es al mismo tiempo la correspondiente pequeña luz en los humanos, la luz de la mente humana, y en último análisis, el logos es esta auto-división primordial en estos dos polos de si mismo o sus relaciones, sus correspondencias, la armonía de los opuestos. Solo lo semejante conoce lo semejante... Las estructuras del logos permean tanto lo Real como el Sujeto...

10. Sin embargo, la consciencia de su individida auto-división es un logro histórico. Y esta consciencia es el inicio del pensamiento propiamente dicho, del ("siempre piensa") alma al entrar explícitamente en el estatus o elemento del pensamiento, que antes no había existido. Primordialmente, le pensamiento del alma había estado completamente sumergido en los hechos, en el acto ritual. El ritual es pensamiento impensado, el pensamiento del alma sumergido en el acto ritual. El logos, la luz celestial estaba encarcelada (como los alquimistas dirían después, el Mercurio) en la facticidad concreta de la ejecución ritual. No había lugar ni necesidad de un ego pensante, de una alma subjetiva que refleja...

11. El mito no tiene el mismo significado que el acto ritual. Es, de seguro, una forma intermedia  entre el ritual y el pensamiento, pero lógicamente aún pertenece al estadio del ritual. Es, como si dijéramos, meramente un "comentario" secundario de que es actualizado a los rituales específicos, una descripción en forma narrativa , imaginal de lo que está lógicamente ocurriendo en ellos. La verdad que ha estado completamente escondida en la materialidad del ritual se empieza a expresar en palabras.... Como "palabra verdadera" el mito es en si mismo, aún una forma ocluida de verdad. En las historias del mito no es el sujeto humano hablando sobre el mundo bajo su propia responsabilidad. Más bien, el mito es el decir de la verdad del ser-en-el-mundo del hombre, una verdad que ya había sido primordialmente expresada objetivamente en los rituales...

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